La Atalaya acoge en sus fiestas patronales un encuentro de mayores para disfrutar de una jornada de convivencia, talleres, baile y almuerzo comunitario

En el evento participaron más de un centenar de personas de
Guía, Gáldar y Valleseco y se sumaron, además, los usuarios del
Centro Ocupacional Comarcal Santa María de Guía

Guía, 3 de julio de 2026.- La Atalaya vivió esta semana una de sus citas
más entrañables dentro del programa de sus fiestas patronales en honor
a San Pedro con la celebración del Encuentro Día del Mayor, un evento
que logró reunir a más de un centenar de personas en una jornada
diseñada especialmente para el disfrute, la participación activa y el
reencuentro. Organizada por la comisión de fiestas San Pedro de La
Atalaya, esta iniciativa contó con la estrecha colaboración de la Concejalía
del Mayor del Ayuntamiento de Guía y el Centro de Mayores para su
celebración.
El programa arrancó con una clara apuesta por el bienestar físico y
emocional de los participantes a través de dos propuestas formativas y
lúdicas de gran éxito entre los asistentes. Por un lado, se desarrolló el
taller Rítmicamente, impartido por Irenela Franquis, una actividad que
combinó la estimulación cognitiva y la coordinación motriz a través del
ritmo y la música, logrando activar a todos los asistentes de una forma
dinámica y divertida. Por otro lado, el taller de Risoterapia, conducido por
Vanesa Libertad, se convirtió en un espacio de desconexión y vitalidad,
donde el humor y la risa compartida sirvieron como herramienta idónea
para estrechar lazos entre los presentes.
Uno de los puntos fuertes de este encuentro ha sido su capacidad de
convocatoria y su espíritu de hermandad. En esta edición, La Atalaya no
sólo acogió a los vecinos de Guía sino que recibió también a comitivas de

mayores procedentes de los municipios de Valleseco y Gáldar. Además, el
evento

volvió a dar un gran ejemplo de inclusión social con la participación activa
de los usuarios del Centro Ocupacional Comarcal Santa María de Guía
quienes compartieron muchos de los momentos del día, enriqueciendo la
experiencia para todos los presentes.
Tras una mañana intensa de talleres, los asistentes disfrutaron de un
almuerzo de convivencia que sirvió de marco para la charla distendida y el
intercambio de anécdotas entre los vecinos de los distintos municipios
Como broche de oro a la jornada, el encuentro concluyó con un animado
baile. Los participantes demostraron que la vitalidad no entiende de
edades, llenando la pista y cerrando con música, sonrisas y un ambiente
inmejorable.